Los "miniaccidentes cerebrovasculares" no deben ignorarse

El accidente isquémico transitorio (AIT) es un episodio breve durante el cual los pacientes pueden experimentar síntomas similares a un accidente cerebrovascular, como dificultad para hablar o visión borrosa. El accidente cerebrovascular ocurre cuando el flujo sanguíneo hacia el cerebro se obstruye o se detiene. A los pocos minutos del accidente cerebrovascular, las células del cerebro comienzan a morir.

A veces denominado "miniaccidente cerebrovascular" o "pequeño accidente cerebrovascular", las causas comunes del AIT son:

  • Flujo sanguíneo escaso en una parte angosta de una arteria principal que transporta sangre al cerebro, como la arteria carótida
  • Un coágulo de sangre en otra parte del cuerpo (como el corazón) se desprende, se desplaza hacia el cerebro y bloquea un vaso sanguíneo en el cerebro
  • Estrechamiento de un vaso sanguíneo más pequeño en el cerebro que bloquea el flujo sanguíneo por un período breve, por lo general a causa de la acumulación de placa (sustancia grasa)

Síntomas del AIT

Un AIT normalmente dura solo unos pocos minutos y no más de 24 horas. Si bien los AIT generalmente no causan daño cerebral permanente, son una severa señal de advertencia de un accidente cerebrovascular y no deben ignorarse. El AIT es un factor de riesgo comprobado del accidente cerebrovascular. El riesgo de accidente cerebrovascular es más alto dentro de los primeros 30 días posteriores a un AIT.

  • Breve período de entumecimiento o debilidad en el rostro, brazo o pierna, a menudo de un lado del cuerpo
  • Breve período de confusión o dificultad para hablar o comprender cuando le hablan
  • Dificultad para ver con uno o ambos ojos por un breve período de tiempo
  • Dificultad para caminar, mareos, pérdida del equilibrio o falta de coordinación por un breve período de tiempo
  • Breve período de dolor de cabeza intenso sin causa conocida

Factores de riesgo comunes

  • Hipertensión
  • Enfermedad cardíaca, fibrilación auricular y enfermedad de la carótida u otra arteria
  • Colesterol alto en la sangre
  • Diabetes mellitus
  • Fumar/consumo de tabaco
  • Terapia hormonal posmenopáusica
  • Inactividad física y obesidad
  • AIT/accidente cerebrovascular anterior

El hecho de que los síntomas del AIT desaparezcan no significa que el riesgo de accidente cerebrovascular haya desaparecido; debe buscar atención médica de inmediato. Únicamente un profesional de atención médica puede diagnosticar el AIT/accidente cerebrovascular e implementar un plan adecuado para ayudar a reducir su riesgo de sufrir otro accidente cerebrovascular. Ello puede incluir:

  • Comer de manera inteligente: lo que usted come juega un rol fundamental en su salud. Ingiera una amplia variedad de frutas y vegetales. Estos alimentos contienen nutrientes tales como el potasio, folato y antioxidantes. Si fuma, piense en dejar el hábito.
  • Hacer actividad física: los beneficios del ejercicio físico regular son conocidos, incluida una reducción en el riesgo de enfermedades cardíacas debido a una mejor circulación, pérdida de peso y prevención de pérdida ósea. Antes de comenzar con un programa de ejercicios riguroso, consulte a su médico. Si puede, recorra ese cuarto de milla extra, ¡se sentirá feliz de lograrlo!
  • Trabajar con su médico: ellos están a su disposición para ayudarle a llevar una vida más saludable y productiva. Si tiene colesterol alto o hipertensión, trabaje con su médico para controlar estas afecciones. Si tiene preguntas sobre problemas de salud, hable con la gente que más sabe del tema.
  • Tomar su medicación: no se saltee ningún día ya que esto podría aumentar su riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular en el futuro. Además, no olvide informar a su médico sobre cualquier otra medicación que esté tomando, ya que algunos medicamentos pueden interferir con la eficacia de otros.